La única manera en que podemos revalorizar nuestra literatura regional es empezando por darle ese espacio dentro del aula de clase, sin importar si es en el bachillerato o universidad, pero es indispensable estudiar, leer, comprender, indagar y profundizar sobre aquellos escritores que han surgido en nuestro región y que de una u otra manera se han abierto camino en este campo de la escritura. Nuestra Literatura no ha tomado esa fuerza porque entre autores locales y regionales no hay un conceso de apoyo, de hablarse con la verdad, pero no se trata de desencarnar ese papel del crítico como el poderoso frente a la obra, sino, más bien, el que menciona, critica, hace el comentario, genera unas recomendaciones, impulsa y debate, pero no quiere ser auto elogiado, su papel es el de fortalecer la lectura de la misma obra, en tanto más, porque es importante para los lectores y se puede fortalecer con creces, por quienes quieren entrar al mundo de la escritura de la crítica general, pues no hay mejor poder, que el convencerse en el atrever. En el aportar algo, aunque sea un verso, algo tan pequeño pero a la vez tan significativo.
Darle valor a nuestra literatura regional es empezar por escribir pero de manera auténtica, sin imitaciones, escribir para plasmar nuestros pensamientos y nuestra esencia reflejando en ello nuestra región.
