El estudio de la lógica se hace necesario cuando menos por dos razones: primero porque es la lógica del pensamiento, esto es, nos permite comprender el funcionamiento del mismo y segundo, porque nos exhorta a ser analíticos en las implicaciones que tienen las diferentes filosofías en el estudio de la ciencia y de las sociedades a través de tiempo. La lógica tiene pues una doble perspectiva: por un lado, describe cómo funciona nuestro pensamiento (más allá del aparato psíquico) y por el otro, prescribe cómo están estructurados los razonamientos válidos de tal manera que la transferencia de verdad fluya de las premisas a la conclusión. De esta doble perspectiva se sigue que gracias al curso el estudiante va a reconocer la validez universal de las formas válidas en el razonar y la importancia de las premisas y tópicos en una argumentación, al tiempo que es capaz de examinar otros discursos desde la perspectiva formal y descubrir falacias. Estas herramientas son importantes para las ciencias humanas.


El curso desarrolla comperencias, habilidades y valores que propician el conocimiento